MÉTODO CIENTÍFICO

Diferentes metodologías activas de aprendizaje, como sucede con el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) o el Aprendizaje Cooperativo, utilizan el método científico como herramienta clave para entrenar y desarrollar el pensamiento crítico en los alumnos.

¿En qué se caracteriza el aprendizaje activo basado en el método científico?

Básicamente, el método científico es una filosofía de trabajo que consiste en observar una situación concreta. Tras enunciar una hipótesis sobre lo observado, debe probarse realizando diferentes experimentos que darán por válida o no esa hipótesis inicial. Con la explicación de cada hipótesis, se formula una teoría que permite llegar a unas conclusiones en base a los resultados obtenidos.

Es una metodología para obtener nuevos conocimientos que ha caracterizado históricamente a la ciencia. No existe un único modelo de método científico. Por esto, referirse a “el método científico”, es referirse a un conjunto de tácticas empleadas para construir conocimiento de forma válida. Estas tácticas pueden ser mejoradas o reemplazadas por otras en el futuro.

En los talleres científicos de Genios Geniales dedicamos un espacio y un tiempo a cada una de las fases del método poniendo en juego habilidades que normalmente no se ejercitan en la vida cotidiana.

Además, nunca faltan sesiones de experimentos en nuestra escuela.

A partir del método científico se pueden formular leyes para entender mejor el mundo que nos rodea, por eso es tan importante saber qué pasos seguir: 

  1. Observación: como sabrás, observar es mucho más que mirar. Podríamos decir que este primer paso surge de una pregunta. De una duda. Gracias a ella se van a obtener los datos necesarios sobre los que se trabajará en las fases posteriores y que determinarán la conclusión. Durante la fase de observación, es fundamental ser completamente riguroso con los hechos objetivos y dejar fuera de la observación cualquier aporte subjetivo o personal.​
  2. Hipótesis: este paso se puede resumir más fácilmente. Toca pensar en varias respuestas a tu pregunta. El objetivo es dar respuestas posibles a las dudas que hemos planteado previamente, y estas se llaman hipótesis. Se elige una explicación posible y provisional que permita explicar los hechos observados de forma que no pueda haber error de ningún tipo en dicha explicación y se sigue adelante con la hipótesis.
  3. Experimentación: ahora el objetivo es confirmar o rechazar las hipótesis. Y hay que decir que no pasa nada si nos equivocamos, se pueden cambiar las hipótesis sin miedo. Vamos a centrarnos en observar, medir, registrar resultados y compararlos, así que podríamos decir que esta es la parte más divertida del método. ¡Y sobre todo hay que tener paciencia!
  4. Análisis (aceptación o rechazo de la hipótesis): si el experimento confirma las hipótesis podemos presentar un informe o un documento con las conclusiones y explicar el proyecto, con los datos pertinentes. Una vez que se han analizado los resultados, se elabora la conclusión de la investigación y se comunica. Pero si el experimento no confirma las hipótesis… tendremos que volver al punto 2 y plantear de nuevo el proyecto. Pero no pasa nada, lo genial del método científico es que siempre se puede replantear y volver a realizar hipótesis.
  5. Conclusión: se presentarán las conclusiones y se formulará la teoría correspondiente a tales conclusiones, que constituirá un nuevo conocimiento científico hasta que se demuestre lo contrario.